Memorare2608_efemérides_ espiritualidad ARPU

ADORACIÓN REAL, PERPETUA Y UNIVERSAL AL SANTÍSIMO SACRAMENTO (ARPU)

¡Quiero ser adorado de todos los hombres en todos los Sagrarios de la Tierra!

Agosto 2026

“MEMENTO, Adorador”: Acuérdate de que en este mes…

Éste es el título de uno de nuestros apartados en nuestras publicaciones mensuales, además de las ya consolidadas Cartas y Noticieros. Se trata de “memorare” o “recordare” para traer a la memoria y al corazón acontecimientos, efemérides, aniversarios, fiestas principales, avisos, normas de funcionamiento de la ARPU, medios también de formación y animación que nos ayuden a coger y asimilar más y más el “espíritu” y las “normas” de nuestro precioso carisma.

I. Efemérides:

3 de agosto de 1925: Visión durante la exposición del Santísimo: el Corazón de Jesús abierto detrás de la Hostia. Locución: «Hija mía, mira cómo arde mi Corazón con las ansias de ser adorado de todos los hombres».
5 de agosto de 1925: Carta a D. José Llés donde describe su vida mística, comparando el alma con una mariposa que revolotea al rededor del fuego de una vela y citando a Gálatas 2, 20. De esta carta procede  también su frase más citada: «Yo doy vueltas alrededor de nuestro adorado Jesús hasta que, como la mariposa, caigo abrasada de amor dentro de Él mismo».
1 de agosto de 1927: Reunión preparatoria en el locutorio de las Magdalenas, Madrid (unos 70 asistentes), presidida por Mons. José Solé.
8 de agosto de 1927:
Fundación en Cercedilla, Madrid, de la Adoración Real, Perpetua y Universal. 257 personas recibieron la medalla de adorador. Dª Juana ve a Jesús como un Ecce Homo coronado de espinas; se le caen tantas espinas como nuevos adoradores, y escucha: Este es el consuelo y alivio que recibo por cada alma entregada a la adoración; le comparte el dolor por la ingratitud de los católicos.
15
de agosto de 1927: Matrimonio de Dª Juana con D. José de la Torre en la Parroquia mayor de San Pedro Apóstol, festividad de N. S. de la Asunción.
24 de agosto de 1874: Nace Juana Carou Rodríguez en C/ San Francisco Nº 6, Huelva. Su padre es D. Rodrigo Carou, carpintero de profesión, su madre Dª Ana Rodríguez, es una extraordinaria modista «de las mejores de Huelva».

II. Espiritualidad de la Adoración Real Perpetua y Universal 

La Santa Misa, Sacrificio eucarístico.

8. ¿Cómo participar en la misa?

3.2.4 La Comunión sacramental
1. ¿Qué es la Comunión?

[…] El cuerpo del que comulga queda también espiritualizado y con un germen y garantía de resurrección: «el que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna y yo le resucitaré en el último día» (Jn. 6,54).
«El Pan que yo os daré es mi Carne, para la vida del mundo» (Jn. 6,51). Estas son tus palabras, ¡oh Buen Jesús! No te contentas con llamarnos para que vayamos a Ti, sino que nos das el Pan que da vida al mundo, Pan que es tu propia Carne. Gran bocado, excelente alimento, santa nutrición, espiritual refección.²²
Efectivamente, así es y así han sabido vivirlo y expresarlo los Santos. Tenemos que saborear a Jesús a placer en la Eucaristía. Por supuesto en el banquete de la Comunión, pero también en los otros aspectos de sacrificio, de presencia; y en los de ser también vínculo de unidad, fuente de caridad, de alegría, de fortaleza, de comunión con los demás comensales y hermanos… Jesús en la Eucaristía los integra todos. Además, Él se queda con nosotros «todos los días hasta el fin del mundo» (Mt. 20, 28). Somos nosotros los que tenemos que quedarnos con Él. Lo hacemos cuando participamos bien en la Santa Misa, cuando le recibimos bien, cuando le acompañamos en el Sagrario…, cuando le amamos.
2. Los Estatutos de la ARPU relacionan muy equilibradamente todos los aspectos del culto a la Eucaristía en y fuera de la misa; y dentro de la Misa, por tanto, el de la sagrada Comunión «ofrecido (a Dios Padre el Sacrificio) a nosotros como Pan de vida eterna, como alimento de una fraternidad sobrenatural y como medio de unirnos personalmente a la oblación de Cristo

Del libro: “LA EUCARISTÍA AL RITMO DEL TIEMPO Y DE LA VIDA DEL CRISTIANO” pág. 49 y 50, de D. José Luis Esteban Vallejo.

Manual del adorador de Jesús Sacramentado en la Adoración Real, Perpetua y Universal (ARPU): doctrina-oración-práctica.

III. De las cartas de nuestra fundadora Dª Juana Carou Rodríguez

Sr. Arcipreste de Ager, P. José Llés

Respetable padre: Allá por el año 1898, si mal no recuerdo, leí yo, que la Virgen Santísima había manifestado a una sierva suya que si alguna pena pudiera tener Ella en el Cielo, sería la de ver a su Hijo Santísimo tan sólo en el Sagrario. Recuerdo perfectamente, que al leer esto me conmoví profundamente, llena de compasión, porque la Virgen Santísima pudiera tener aquella pena, y alzando los ojos al Cielo la dije: ¡oh Madre mía! ¡Si yo pudiera quitarte esta pena que tú dices que pudieras tener! Como ya comprenderá, creo que fueron estas palabras, aunque lo esencial es la idea. Algunas veces volvía esta idea a mi mente y yo repetía a la Virgen Santísima las mismas palabras, y así se fue pasando el tiempo. Desde niña fui muy devota de la Virgen Santísima; a Ella acudía en todas mis necesidades espirituales y corporales, la amaba con toda mi alma y por eso tenía tanto deseo de quitarle la pena que Ella pudiera tener. En esta época comencé varias poesías a la Virgen Santísima y algo después compuse treinta y una poesías en honor de la Santísima Virgen María para obsequiarla en el mes de mayo y un pequeño tomo dedicado también a la Celestial Señora.

¡Nos vemos en el Sagrario!