loader image

El mes pasado hablé de la Iglesia católica en China y cómo en medio de un control férreo vive su celo eucarístico. Hoy me centro en otro país asiático que el mes pasado representó un tercio de las visitas de nuestra web.

Singapur reconoce la libertad religiosa. el Artículo 15 de su constitución garantiza el derecho a profesar, practicar y difundir la propia fe. Tenemos un caso distinto al chino, aquí hay una religión sin conflicto, una Iglesia integrada y respetada en la sociedad, pero un control o regulación por parte del Estado, es decir que no tiene completa autonomía en lo público. Esto se vió, como en España, en tiempo de la epidemia del COVID, con el control estricto del culto.

En Singapur la presencia real de Cristo en la Eucaristía se vive con plena conciencia, en continuidad con la doctrina definida en Trento y renovada en el Vaticano II.

La libertad de culto posibilita una presencia activa, dinámica con misas frecuentes y bien organizadas con alta participación de los fieles y un cuidado litúrgico notable.

Las iglesias permanecen abiertas lo que posibilita el acceso a los sacramentos, la frecuencia de la confesión, la adoración a Jesús Eucaristía y la dirección espiritual; lo que la convierte en una Iglesia viva.

¿Cómo actúa Cristo en la Iglesia Católica de Singapur?

1. Es una comunidad organizada: Parroquias como la Church of Our Lady of Parperpétual Succour, muestran una vida intensa con grupos pastorales, coros, numerosos grupos de catequesis de niños, jóvenes y adultos y un vida sacramental frecuente.

2. Es una Iglesia multicultural, dado que Singapur es ahora, como lo fue desde la llegada de los primeros misioneros portugueses, un cruce de culturas: chinos, malayos, indios, filipinos. Así la Iglesia, que es Madre, ofrece liturgias en distintos idiomas, siendo la comunidad hispanohablante muy numerosa también. Se palpa la universalidad de la Iglesia y el llamado a predicar hasta el confín del mundo.

3. Este vigor de la Iglesia Católica y este celo Eucarístico se muestra en un testimonio potente en la sociedad. Las obras de caridad, la educación y la atención a los necesitados son reflejo de cómo Cristo actúa en Singapur en la unidad de los hermanos, en la fracción del pan y en la caridad, en un mismo sentir.

La adoración Eucarística

La ARPU no puede valorar una realidad eclesial sin profundizar en la realidad eucarística. Pues bien, ¿Cómo se vive la presencia Real de Cristo en la Eucaristía? Una Iglesia que vive para los pobres pero mantiene los templos vacíos es una ONG y no la Iglesia de Cristo. 

Adoración frecuente y accesible

No es extraño encontrar en las parroquias capillas dedicadas a la adoración abiertas durante el día donde los fieles acuden, sin necesidad de turnos organizados, por su fe viva y verdadera, a acompañar a Jesús en el Sagrario. El silencio dentro de las iglesias mueve al recogimiento y mantienen la imagen de lugar Sagrado donde se va a adorar y no a charlar.

Devociones vivas

Un ejemplo potente es el de la iglesia de Novena (San Alfonso María de Ligorio), donde se celebran devociones multitudinarias con momentos de adoración eucarística que atraen incluso a no católicos, cosa muy peculiar en Asia donde las religiones locales son tan celosas de sus tradiciones

¿Y la adoración perpetua?

No tengo evidencia de que haya una adoración perpetua extendida como en otros países, que sí existe, pero he encontrado más referencias a iglesias con horarios muy amplios de exposición del Santísimo, con turnos repartidos, bien organizados para que Jesús Sacramentado no esté solo. También hay testimonios de laicos que acuden a rezar, a adorar a Jesús sin necesidad de estar expuesto solemnemente, aprovechando la apertura de las iglesias y el silencio para el recogimiento.
Lo que invita a pensar que sí existe una conciencia de la presencia real de Jesús que empuja naturalmente a una dinámica de adoración frecuente sin estar institucionalmente organizada

¿Qué puede aportar la ARPU?

En una Iglesia bien estructurada el peligro no es la desaparición sino la superficialidad, la rutina, el costumbrismo.

La ARPU puede ayudar, en este sentido, a proponer una espiritualidad que cimente la convicción y el anhelo eucarístico, potencie la labor misionera fundamentado en el Sacramento de la Eucaristía, puede ayudar a proponer un mayor deseo de acompañar a Jesús en el Sagrario con visitas frecuentes y turnos de adoración de al menos 30 minutos semanales, bien estructurados y organizados donde los grupos sean apoyo del sacerdote en su labor pastoral y comunitaria de la parroquia. Mantener el espíritu de silencio es fundamental para el recogimiento y la disposición del alma para la oración en la Casa de Dios.

La aportación de nuestro Movimiento también puede ser el consolidar una adoración continua por turnos consecutivos muy semejantes a la adoración perpetua, con turnos estables y redes de adoradores, ante el Sagrario pero también en el hogar y en el trabajo y en el tiempo de descanso, suscitando un anhelo eucarístico reparador de Guardia de Honor constante aunque no se esté ante el Sagrario.

Unir tradición y misión es de suma importancia pues nadie da lo que no tiene y para evangelizar no basta con hablar de Cristo a los pueblos sino que hay que hablar de los pueblos a Cristo.
La pérdida de celo eucarístico no es una consecuencia del secularismo sino la causa.

Finalmente, al ser la ARPU de carácter católico, es decir, Universal, una gran aportación es la conexión de adoradores de distintos paises, de toda la Iglesia, crear conciencia de Iglesia Universal de Sagrario abierto al mundo y en concreto de unir Asia a Europa y a AMérica, no en una comunidad globalista sino en la familia de los bautizados, apóstoles de Cristo.

Conclusión

¿Qué puede aportar la vida de los fieles de Singapur a la ARPU?

La Igleisa en Singapur, aún siendo una comunidad pequeña en porcentaje, es muy rica en organización, diversidad y vida eucarística. Por esto mismo su testimonio puede aportar mucho a la Iglesia Universal y en concreto a ARPU.

1. Sentido de orden y compromiso estable

Esto se ve en la puntualida y fidelidad a los turnos, a los compromisos asumidos en la Parroquia, siendo serios y meticulosos y capcidad de sostener estructuras estables que es importante a la la hora de institucionalizar un proyeto que no sólo se consolida con el fervor sino que necesita constancia organizada.

2. Integrar fe y vida moderna

Singapur es una de las sociedades más avanzadas del mundo, con un ritmo urbano intenso, alta digitalización y exigencia profesional.

Este ritmo de vida moderno, e incluso trepidante, no impide que los católicos vayan a misa diaria, que encuentren tiempo para visitar con frecuencia a Jesús Sacramentado y dedicar espacios para la adoración. Integran fe, trabajo y ocio de forma modélica. 
Esto es muy propio de las espiritualidades de la ARPU en la que Dª Juana, Nuestra fundadora, formó sus primeros grupos de adoradores eucarísticos «desde casa»  y con el Opus Dei que trata de santificar la cotidianeidad de la vida, lo que hace la espiritualidad propia accesible a la vida moderna.

    3. Equilibrio entre devoción y sobriedad

    En Singapur conviven devociones populares vivas (como en el Santurario de Novena) con liturgias cuidadas y sobrias y espacios de silencio bien respetados, o santificados, para la oración privada. De forma que mantiene las necesidades para mantener la adoración centrada en Cristo evitando tanto el activismo como la superficialidad, con una necesidad imperiosa en Europa de mantener la belleza sin perder la Sacralidad.

    4. Capacidad de generar espacios de adoración accesibles

    Siempre de la mano de los párrocos, y en apoyo a su labor, en Singapur ofrecen iglesias abiertas, horarios amplios y ambientes cuidados porque tienen la convicción de que el acceso a la Eucaristía es evangelización.

    Así también la ARPU tiene la vocación de hacer cercana y accesible la adoración, trabajando en dependencia de los párrocos, en comunión con los obispos. Se debe recordar la necesidad de mantener el silencio en los lugares sagrados de forma que el silencio, el decoro llame suavemente a la oración y al encuentro de Jesús, Preso solitario en nuestros Sagrarios.

    La adoracíon Eucarística no puede ser un apendice molesto de nuestras parroquias sino el Corazón que da vida a la comunidad, al barrio, a la Iglesia toda.

    Estoy convencido, lo digo una vez más, que la secularización de nuestra sociedad tiene como origen el abandono de los Sagrarios, no como algo foclórico, sino por el convencimiento de que ahí está vivo y operante Jesús, el mismo, y de la misma forma, que está en el Cielo en Cuerpo, Alma y Divinidad.

    ¿Nos vemos en el Sagrario? Ahí nos damos cita las almas que nos amamos

      El peor enemigo del hombre es quedarse en la duda. Ecríbenos

      1 + 4 =

      Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

      ACEPTAR
      Aviso de cookies