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 ADORACIÓN REAL, PERPETUA Y UNIVERSAL AL SANTÍSIMO SACRAMENTO (ARPU)

¡Quiero ser adorado de todos los hombres en todos los Sagrarios de la Tierra!

Octubre 2026

“MEMENTO, Adorador”: Acuérdate de que en este mes…

Éste es el título de uno de nuestros apartados en nuestras publicaciones mensuales, además de las ya consolidadas Cartas y Noticieros. Se trata de “memorare” o “recordare” para traer a la memoria y al corazón acontecimientos, efemérides, aniversarios, fiestas principales, avisos, normas de funcionamiento de la ARPU, medios también de formación y animación que nos ayuden a coger y asimilar más y más el “espíritu” y las “normas” de nuestro precioso carisma.

I. Efemérides:
1 de octubre de 1946:
Entrega en Madrid de un Memorandum a la Sagrada Congregación de Religiosos (P. Arcadio Larraona, C.M.F.) sobre la situación canónica de las Religiosas de la Adoración, dentro del proceso que culminaría en el reconocimiento canónico de Roma el 11 de abril de 1947.

1 de octubre: Santa Teresa del Niño Jesús (Lisieux, Francia, 1873–1897), Doctora de la Iglesia; su Primera Comunión fue el centro luminoso de su infancia espiritual.

5 de octubre: Santa Faustina Kowalska (Polonia, 1905–1938), apóstol de la Divina Misericordia, con una vida de piedad centrada en la adoración eucarística.

10 de octubre: San Daniel Comboni (Italia, 1831–1881), «Padre de África», fundó las misiones católicas de Sudán centrando la evangelización en la vida sacramental.

12 de octubre: San Carlo Acutis (Italia, 1991–2006), llamado «el influencer de Dios»; catalogó en una web los milagros eucarísticos reconocidos en el mundo. Canonizado en 2025.

13 de octubre: Beata Alexandrina María da Costa (Portugal, 1904–1955), mística que vivió más de trece años alimentándose solo de la Sagrada Comunión, sin ningún otro alimento ni bebida.

15 de octubre: Santa Teresa de Jesús (Ávila, 1515–1582), Doctora de la Iglesia, reformadora carmelita; sus éxtasis y escritos místicos están profundamente marcados por la Eucaristía.

16 de octubre: Santa Margarita María de Alacoque (Paray-le-Monial, Francia, 1647–1690): recibió directamente de Cristo las grandes revelaciones del Sagrado Corazón, raíz devocional que comparte con la ARPU su mismo centro: el Corazón de Jesús en el Santísimo Sacramento.

22 de octubre: San Juan Pablo II (Polonia, 1920–2005): convocó el Año de la Eucaristía (2004–2005) y escribió la encíclica Ecclesia de Eucharistia (2003).

24 de octubre: San Antonio María Claret (Cataluña, 1807–1870), fundador de los Misioneros Claretianos, predicador incansable de la devoción eucarística.

II. Espiritualidad de la Adoración Real Perpetua y Universal 

La Santa Misa, Sacrificio eucarístico.

8. ¿Cómo participar en la misa?

3.2.4 La Comunión sacramental

4. Puede ser, pues, muy importante considerar qué vamos a encontrar o qué efectos puede o debe producir la Comunión: encontraremos en Jesús: compañía, consuelo, defensa, luz, amistad, alegría, vida, alimento del alma con los efectos que produce el alimento.
La Sagrada Eucaristía produce en la vida espiritual efectos parecidos a los que el alimento material produce en el cuerpo. Nos fortalece y aleja de nosotros la debilidad y la muerte: el alimento eucarístico nos libra de los pecados veniales, que causan la debilidad y la enfermedad del alma, y nos preserva de los mortales, que ocasiona la muerte. El alimento material repara nuestras fuerzas y robustece nuestra salud, «da robur, fer auxilium»: fortaleza, ayuda, curación, alivio (cf. O salutaris Hostia!); también «por la frecuente o diaria Comunión, resulta más exuberante la vida espiritual, se enriquece el alma con mayor efusión de virtudes y se da al que comulga una prenda aún más segura de la eterna felicidad» ²⁴.
Del mismo modo como el alimento natural permite crecer al cuerpo, la sagrada Eucaristía aumenta la santidad y la unión con Dios, «porque la participación del Cuerpo y Sangre de Cristo no hace otra cosa sino transfigurarnos en aquello que recibimos» ²⁵.
²⁴ Pablo VI, Eucharisticum Mysterium, 37.
²⁵ Ibídem 7.

Del libro: “LA EUCARISTÍA AL RITMO DEL TIEMPO Y DE LA VIDA DEL CRISTIANO” pág. 50, de D. José Luis Esteban Vallejo.

Manual del adorador de Jesús Sacramentado en la Adoración Real, Perpetua y Universal (ARPU): doctrina-oración-práctica.

III. De las cartas de nuestra fundadora Dª Juana Carou Rodríguez

2ª carta (continuación) — Huelva, 7 de enero de 1925

Nada me contestó, porque en aquel tiempo fue llamado a otra parte, y sin duda no hubo ocasión de contestarme. Este silencio de mi director me inquietó un poco, porque yo ya se lo había manifestado a persona que pudiera aconsejarme. Pasaron los años, yo seguía acompañando a Jesús Sacramentado siempre que podía, ya real o espiritualmente. Entonces se volvió otra vez a mi mente la idea de la fundación […].

Debo decir a usted que todo lo que he hecho en esta obra ha sido con permiso de mi director. Y para satisfacer un poco sus deseos, le explicaré brevemente la idea de la fundación a que me refiero. Esta la formarán religiosas que se dediquen a dar culto a Jesús Sacramentado constantemente de día y de noche en todos los Sagrarios, abarcando todos los actos propios de este culto: Adoración, desagravio, compañía, consuelo, amor, gracias por los beneficios que dispensa a todos los hombres, perdón para todos. En fin, tributarle todo el afecto de nuestro corazón, como se le debe.

Mucho más tengo que manifestarle, entre ello cosas que creo importantes para acelerar la fundación, pero, por no alargarme más y creyendo que por ahora no es necesario, las dejo para otra, si usted lo desea. […] Si nos ponemos de acuerdo, le hablaré del modo en que pienso fundar, que es sencillísimo, contando con Dios, que todo lo puede. Dios le pague la oracioncita que me envía. Yo tengo compuestos muchos cánticos eucarísticos que tengo el gusto de oír cantar a mis alumnas, y en la iglesia del pueblo, y se han cantado también en la iglesia de San Pedro de Huelva. Le envío algunos para que usted pueda juzgar con más acierto. En espera de su contestación, se encomienda a sus oraciones y le saluda att., su hija en Cristo, q. s. m. b.

Juana Carou
 

¡Nos vemos en el Sagrario!