Ayúddanos Señor a mantener y auméntanos la fe, la esperanza, la caridad y el amor en ti nuestro Dios, en nosotros mismos, en nuestra familia y en todos con los que convivimos; a todos Señor, perdónanos nuestros pecados y ayúdanos a tomar decisiones con prudencia, justicia, fortaleza y templanza.
Cien años de historia tienen que servir de reflexión para ver de donde venimos y…
«…porque la vida de la carne está en la sangre, y yo mismo les he…
Qué necesario para el alma es hacer una parada al año para apoyar la cabeza…
Singapur: una comunidad católica viva, organizada y profundamente eucarísitca, que crece en libertad... regulada.
Ser católico en China: fidelidad en un sistema adverso
Dice Julio Martínez Mesanza: "no debes escuchar a la tibieza, ni a su amiga triunfante,…