Ayúddanos Señor a mantener y auméntanos la fe, la esperanza, la caridad y el amor en ti nuestro Dios, en nosotros mismos, en nuestra familia y en todos con los que convivimos; a todos Señor, perdónanos nuestros pecados y ayúdanos a tomar decisiones con prudencia, justicia, fortaleza y templanza.
D. José Llés Segarra: un modelo de piedad eucarística para el sacerdote de hoy Cofundador…
Cien años de historia tienen que servir de reflexión para ver de donde venimos y…
«…porque la vida de la carne está en la sangre, y yo mismo les he…
Qué necesario para el alma es hacer una parada al año para apoyar la cabeza…
Singapur: una comunidad católica viva, organizada y profundamente eucarísitca, que crece en libertad... regulada.
Ser católico en China: fidelidad en un sistema adverso